Los días que siguen a la muerte de un ser querido pueden ser de mucha tensión. Si puede, es aconsejable que durante este tiempo usted no tome decisiones importantes como pueden ser la venta de una propiedad, regalar recuerdos personales, y deshacerse de cosas personales.
- Puede ser que usted necesite emplear un abogado para que lo(a) ayude con alguna de estas cosas.
- No firme ningún papel sin que un abogado o alguien de su confianza lo revisen primero.